Una alta ingesta de proteínas es esencial para la salud, ya que nuestro cuerpo utiliza este macronutriente para producir y reparar músculos, huesos, piel y cartílago. La carne es una excelente fuente de proteínas. Por ejemplo, una porción de 170 g de carne magra al 80% contiene 46 g de proteína. A medida que envejecemos, la tasa de síntesis de proteínas musculares disminuye, dificultando la construcción y el mantenimiento de la masa muscular. Los adultos mayores con menor masa muscular tienen un mayor riesgo de mortalidad.